Malos hábitos al conducir que dañan el vehículo

Las malas prácticas al manejar pueden costar mucho dinero o hasta un accidente Si bien cada persona tiene diferentes prácticas al volante, la mayoría comete errores que con el tiempo generan problemas mecánicos pues se genera un desgaste prematuro de los componentes del vehículo.

Algunos hábitos de manejo que cada día dañan el vehículo

 

El más antiguo de todos los malos hábitos
El pie en el pedal del embrague

Mantener el pie en el embrague (clutch) siempre se ha sabido que es mala idea. Al hacer esto, lo que se causa es que el disco del embrague se desgasta anticipadamente pues funciona por fricción. Es necesario entender que al frenar esporádicamente mientras se conduce, no se necesita presionar también el pedal del embrague.

 

¿Cómo acabar con este mal hábito?

Simple. Preste atención cada vez que hace el cambio de marcha y cuando va a frenar. Se dará cuenta si luego de cada acción está dejando el pie en mala posición, a los pocos días de practicar esto, su cerebro le indicará a su pie que no necesita quedarse pegado al pedal.

De 0 a 100 kph con el motor frío

de 0 a 100

Nada peor para un motor que no permitir que la lubricación se de en el tiempo correcto. Los motores necesitan de un tiempo mínimo para mover los aceites o lubricantes para su funcionamiento óptimo.

Cuando estos aceites y lubricantes no han tenido tiempo para abarcar las partes internas no pueden cumplir su objetivo que es precisamente proteger las partes del motor.

Cuando se enciende el vehículo por la mañana o luego de varias horas, el motor no está lubricado y si enciende y acelera como saliendo del puesto de privilegio de la F1 de Mónaco, sin duda esto se resume en acortar la vida útil del motor.

Tampoco es funcional tratar de calentar el motor por la mañana dando acelerones pues los aceites y los componentes aún no han alcanzado la temperatura ideal y sin protección habrá desgaste en el motor.

Encendido y arranque en frío. Lo peor para el turbo cargador

La misma recomendación del motor en general aplica para los vehículos con turbo cargador. El Turbo es un componente que tiene el motor que necesita de lubricación para funcionar correctamente. Si se tienen un vehículo turbo intercooler, bi-turbo, twin-turbo ya sea de gasolina o diésel el proceso es el mismo.

Encender y arrancar en frio sin esperar a que el lubricante suba el nivel es lo que provoca que los turbos se rayen.

Es recomendable luego de encender el motor, esperar al menos un minuto para que la lubricación del turbo se complete, luego de esto se aconseja conducir a bajas revoluciones por los primeros 10-15 km.

Apoyar la mano en la palanca de cambios

 

Esta acción ocasiona el desgaste de las piezas de los sincronizadores de la caja de cambios. Además, recuerde que siempre que se está en movimiento se deben de tener las dos manos en el volante para poder responder ante situaciones de peligro que se presenten.

Puede modificar este mal hábito prestando atención a su acción cuando conduce o cuando se detiene en un semáforo o en un embotellamiento. Al poco tiempo de mover la mano lejos de la palanca de cambios logrará terminar con esta mala práctica.

 

No usar el aire acondicionado durante el invierno

 

Es conveniente usarlo de vez en cuando pues aunque el clima esté frío los sistemas de aire acondicionado lubrican sus componentes con aceites cuando se recarga.

Mucho tiempo sin usar el a/c reseca las juntas pudiendo producir pérdidas del gas refrigerante y hasta dañar el compresor.

Frenar, frenar y frenar

El frenado excesivo conlleva al sobrecalentamiento y desgaste anticipado de los discos de los frenos, indispensables para lograr un frenado seguro.

Las pastillas de freno se desgastan más rápido, los discos se comienzan a rayar y en casos extremos hasta puede haber ruptura de las mangueras de líquido de frenos.

La compresión es muy importante
La compresión permite que el motor aumente las revoluciones internas causando un frenado por disminución de la aceleración, esto mejora la condición de manejo y evita el desgaste anticipado de frenos.

Además, respetar límites de velocidad es importante para evitar accidentes y para no llevar los frenos a situaciones excesivas.

Dejar el tanque de combustible en reserva

 

Esto es pésimo para la bomba de combustible. La bomba está en el tanque y si no hay suficiente combustible no se garantiza su lubricación y enfriamiento.

Además, cuando dejamos el tanque vacío, las partículas de suciedad también pasan más rápido hacia los filtros generando que se presenten problemas de incremento de consumo y taponamiento con pérdidas de potencia.

Conducción agresiva

Tener claro que no se conduce un auto de rally. Los acelerones no logran nada bueno. Se consume más combustible, se calienta el motor en exceso y tendrá neumáticos desgastados.
Tratar el vehículo como de carreras hará que se desgaste más rápido el motor, la transmisión y el sistema de frenos. Además aparecerán fugas de líquido, daños en el diferencial y caja de cambios y ni hablar de aumentar el riesgo de accidente.
Tome en cuenta los consejos y analice sus hábitos de conducción

No son malos hábitos para vehículos, son malos hábitos del usuario que dañan los vehículos.

Más allá de la seguridad vial o del mantenimiento, sean temas de usar el cinturón de seguridad, ajustar espejos retrovisores, usar manos libres, mantener la distancia de seguridad o cambiar el aceite, las prácticas al conducir son las que hacen que un vehículo se mantenga en buenas condiciones por mayor tiempo.